Mar de Noticias Guerrero
Para Don Emilio, salir a las calles es algo de todos los días, desde las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche recorre la costera Miguel Alemán ofreciendo sus raspados de diferentes sabores.
Desafortunadamente, la pandemia por el COVID-19 paralizó los planes de muchos visitantes y pausó la economía de los vendedores de diferentes sectores de Acapulco.
Para don Emilio, un buen día es poder vender 120 pesos para poder llevar algo de pan y leche a su familia, este 31 de diciembre se volverá un día más, ya que su economía no da para poder ofrecerle a sus seres queridos la cena que él quisiera darles.
El motivo para salir todos los días es llevar el sustento a su familia, el cansancio y las ganas de dormir o comer, no detiene el paso de este vendedor de raspados que confía que el 2021 le favorezca a todos y también, mejore la economía de sus seres queridos.
Michel Vargas // Mar de Noticias Guerrero